21 marzo, 2015

Nowrūz, el año nuevo persa

No hemos podido preparar el artículo extenso que este tema se merece, pero no queríamos dejar pasar la ocasión de hablaros del que probablemente sea el acontecimiento más importante dentro de Irán y el mantenido directamente de la tradición avéstica. Lo que hoy os traemos es un resumen de en qué consiste Nowrūz, el día de año nuevo, y cómo se celebra en la actualidad, fundamentalmente en Irán, pero también en otros países.
Es importante, antes de hablar de Nowrūz como tal, tener en cuenta algunas cosas: primero, que el calendario persa es diferente al calendario gregoriano. Se trata de una división en su origen lunar en doce meses, y el año que hoy empieza es el 1394. Esta es la última datación que se realizó mediante el calendario solar  conocido como Hijri, que es el oficial en Irán y en Afghanistán, aunque la fiesta de Nowrūz se celebra también en India, Pakistán e Iraq. Los primeros seis meses tienen 31 días, los siguientes cinco tienen 30 y el último mes del año tiene 29.
Y, ahora sí, hablemos de Nowrūz.
Formada por los términos en pahlavi «now», que significa «nuevo», y «rūz», que quiere decir «día» (aunque originalmente la palabra probablemente quiso decir «luz»), esta palabra da nombre al primer día del mes de Farvardin, que da inicio al nuevo año persa. Este día suele coincidir con el equinoccio solar e inicio de la primavera (que en farsī se dice «Bahan»), el día en que el sol entra en el primer grado de Aries y abandona el último de Piscis. Como curiosidad, es interesante señalar que el día retrocede al europeo 20 de marzo cada cuatro años, para seguir la posición exacta del sol.  

El origen
Tradicionalmente se ubica el origen de Nowrūz en el zoroastrismo, o incluso en la tradición mithraica, aún más antigua, debido a la importancia del culto solar en la misma.  Zoroastro, el discípulo de Ahura Mazdā, gran dios creador, fue el ideario de este día que conmemoraba el final del invierno y la llegada de la primavera. Aunque en realidad no hay pruebas determinantes de que se tratase de Zoroastro el personal creador de esta fiesta, eso es lo que la tradición mantiene.
Ya fue importante durante el periodo Aqueménida, y de hecho es en el siglo II cuando se registra en el primer testimonio por escrito que se conserva sobre él. Este día todos los reyes bajo el dominio persa acudían a la capital para presentar regalos y ofrendas al Šāhanšāh, Rey de reyes. Las representaciones que rodean la plataforma de la Apadana de Persépolis muestran estas comitivas, donde las diferentes naciones pueden identificarse por las vestimentas y los regalos que presentan. Además, aquí se encuentra una de las piezas artísticas del periodo Aqueménida por excelencia, esto es, el león que devora al toro, en representación del sol devorando al invierno para dar paso a la nueva estación.
Delegación de Babilonia en la Apadana
Escaleras de la Apadana

Hāji Firuz
Como tantísimas otras fiestas, Nowrūz también tiene su heraldo particular. Se trata de Hāji Firuz o Baba Nowrūz, el guardián del fuego que cuida de que todo salga bien en este día tan especial. Es un personaje cuya cara está cubierta de hollín, y que viste un atuendo de un intenso color rojo y un gorro de fieltro. Tradicionalmente, antes de empezar las celebraciones canta «Hāji Firuz-e, sal-i-ye ruz-e», «es el momento de Hāji Firuz, solo ocurre una vez al año». Él y la banda de músicos que lo acompañan cantan canciones para dirigir el año nuevo, y es bastante común que la gente se reúna en los barrios alrededor de este geniecillo que proporciona al mismo tiempo la carcajada y la seguridad de que el año empezará con buen pie.
Hāji Firuz y sus músicos
Hāji Firuz está muy intensamente relacionado con el fuego; de hecho, él mismo lo representa con su atuendo de color rojo. El fuego es muy importante en el zoroastrismo, ya que es fuente de poder absoluto, vida y muerte. En origen, este personaje era el que anunciaba la llegada de Nowrūz, al mismo tiempo que recordaba a las familias que debían salir a la calle para quemar sus objetos viejos, en un ritual de renovación mediante las llamas.

«Khooneh Takouni»
Como otros tantísimos rituales para empezar un nuevo año, Nowrūz comienza con una limpieza exhaustiva de la casa, la limpieza de la primavera «Khooneh Takouni», que literalmente quiere decir «sacudir la casa». Es también habitual que se estrene ropa en este día, que se tiren las cosas viejas y se sustituyan por otras nuevas y, lo más importante, que se visite a los familiares.
Los doce días previos a Nowrūz las familias se mueven para visitar a otros parientes, especialmente a los mayores, así como a otros amigos. Porque ante todo el año nuevo es un acontecimiento social y compartido para todos, carece de sentido si uno no lo celebra junto a sus seres cercanos.

«Haft Sīn» y otros símbolos de Nowrūz
Posiblemente lo más famoso, particular y típico de Nowrūz sea la gran mesa tradicional, conocida como «Haft Sīn», «Siete Eses». Esto se debe a que cada uno de los elementos que la componen tiene como primera letra de su nombre la sīn del alfabeto persa. Cada una de las cosas en esta mesa tiene un significado especial y una invocación para traer aquello que simbolizan al año que está empezando.
No obstante, se han de cumplir algunas normas para preparar esta mesa. Primero, los alimentos deben empezar por «s», lo que ya está claro, pero únicamente en farsī. En otros idiomas, como turco o árabe, no se consideran válidos. Como tampoco si son ajenos a la cultura persa. También tienen que ser comestibles y de origen vegetal. Por último, el nombre no puede ser compuesto, sino que debe ser una única palabra. Además, cada uno de los elementos está asociado a una divinidad en el mundo avéstico, y esto es muy importante. Durante Nowrūz se conjura a Ahura Mazdā y sus seis Ameša Spenta, «Abundantes Inmortales».
Estas son las «Siete Eses»:
Seer: ajo, simbolizando la medicina. Esta es la planta del Gran Creador, Ahura Mazdā, ya que en sus raíces se encuentra el remedio para muchas enfermedades diferentes.
Sabzeh: brotes de trigo, lentejas o cebada atados con un lazo y creciendo en un plato, que representan el renacer. Es el símbolo de Aša Vahišta, Rectitud o Mejor Verdad, que personifica los verdes campos y las praderas.
Samanu: un postre a base de germen de trigo que representa la riqueza y a Xšaθra Vairya, la Atrayente Dominación.
Senjed: fruta seca del árbol del paraíso (Elaeagnus angustifolia), en representación del amor. Haurvatāt, la Totalidad
Seeb: manzanas, por la belleza y la salud, que representan a Spənta Armaiti, la Sagrada Devoción.
Somāq: especia de la planta también llamada rhus o sumac, que representa el color del amanecer del nuevo día y el nuevo año. Es la planta de Vohu Manah, el Buen Propósito, ser del cielo y la lluvia.
Serkeh: vinagre, que representa la edad y la paciencia, y que llama a Amərətāt, la Inmortalidad.


Como comentábamos, estos son los elementos alimenticios que se colocan en la mesa, que van acompañados de otros con también significados más allá de su apariencia. Otros símbolos presentes en Nowrūz pueden ser:
Velas encendidas, para llamar a la luz y al sol.
Un espejo, representando la honestidad y la limpieza.
Una pecera con un pececito de colores dentro, que al mismo tiempo simboliza la vida dentro del agua que la proporciona, y también a Piscis, signo que el sol está abandonando para entrar en Aries.
Un libro, que puede tratarse de uno sagrado como el Corán, pero que en muchas ocasiones es el Šāh-nāmeh de Ferdowsī o el Diwan de Hafez.
Huevos decorados, normalmente uno por miembro de la familia.
Monedas, para atraer la riqueza.
Flores, simbolizando belleza y vida, la primavera.
Dulces o fruta desecada para ofrecer a los invitados.


¡Feliz Nowrūz para todos nuestros lectores!

Bibliografía
Nowruz, Encyclopaedia Britannica. Recurso disponible online.
Nowruz, Encyclopaedia Irannica. Recurso disponible online.
BASHIRI,I.: Nowruz: origins and rituals,2001. Recurso disponible online.
Dhalla, M. N. History of Zoroastrianism, 1938. New York, Oxford University Press.

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