21 junio, 2017

Maidyoshahem Gahanbar, el solsticio de verano en el Zoroastrismo

El solsticio de verano 21 de junio está asociado en multitud de religiones con una celebración o una conmemoración de la naturaleza, y el zoroastrismo no es una excepción. Maiδyōi.šam, literalmente “la mitad del verano”, es el nombre con el que se conoce a este día, que se incluye dentro de los seis Gāhānbār de la religion zoroástrica.

Interior de un templo de fuego zoroástrico, imagen original aquí


Los Gāhānbār, palabra en persa medio, son los festivales que se celebraban al término de las seis estaciones existentes dentro del calendario zoroástrico. En las fuentes en avéstico aparecen, tanto las estaciones como los festivales, mencionados como yāirya ratavō , que literalmente quiere decir “el tiempo del año”. Más adelante, con la traducción al persa medio, el significado cambió a “el tiempo apropiado” o “el tiempo exacto”[1]. Según Mary Boyce, estos festivales muestran una tradición que viene de tiempos muy antiguos, probablemente relacionada con los cultos animistas e indo-iranios que se practicaban antes de la aparición del zoroastrismo[2]. Cada uno de los Gāhānbār conmemoraba la creación de uno de los seis elementos sagrados por Ahura Mazda, y que en orden son el cielo, el agua, la tierra, las plantas, los animales y el ser humano. Finalmente se añade un día especial, Nowrūz —sobre el que podéis leer aquí y aquí—, en el que se celebraba la creación del fuego, el séptimo elemento y el más poderoso de todos.
Maiδyōi.šam Gāhānbār era el segundo en esta lista de seis acontecimientos, y estaba marcado por un fenómeno natural como es el solsticio de verano, vinculándolo con el poder del sol para controlar el paso del tiempo y su división de las tareas diarias. En este día se conmemoraba la creación de las aguas, tan importantes en el zoroastrismo como elemento dador de vida —podéis leer sobre Anāhitā, la divinidad zoroástrica de las aguas, haciendo click aquí.

Cascada de Shir Abad en Irán. Imagen original aquí


Maiδyōi.šam Gāhānbār se consideraba un festival obligatorio de celebrar, y en este día todos los trabajos estaban prohibidos, excepto aquellos que fuesen estrictamente necesarios. Las preparaciones se hacían con mucha antelación, limpiando las casas cuidadosamente y asegurándose de que todo el mundo vestiría sus mejores ropajes para la ocasión. Tradicionalmente se atendía al menos a parte de los servicios religiosos para recitar plegarias particulares mientras estas eran solemnizadas por los sacerdotes. Si resultaba imposible acudir, se compartían los alimentos que habían sido bendecidos durante la plegaria. En estos días sagrados se procuraba ser tan amable y alegre como fuese posible, ya que el zoroastrismo consideraba la alegría como una gran virtud. De este modo, compartir comida y bebida en grandes reuniones, hablar, cantar canciones y contar historias son acciones muy importantes en los festivales zoroástricos. Estos banquetes bien podían organizarse dentro de una sola familia o, en el caso de los Gāhānbār, incluyendo a una comunidad entera, donde todos participaban[3].

Persépolis al amanecer. Imagen original aquí



BIBLIOGRAFIA
Boyce, Mary: «Festivals i. Zoroastrianism», Encyclopædia Iranica, New York, Routledge & Kegan Paul, 1999, pp. 543-546. Available online: http://www.iranicaonline.org/articles/festivals-i
Boyce, Mary: «Gāhānbār», Encyclopædia Iranica, New York, Routledge & Kegan Paul, 2000, pp.254-256. Available online: http://www.iranicaonline.org/articles/gahanbar



[1] BOYCE, Mary, op. cit., 2000, p. 254.
[2] Ibídem.
[3] BOYCE, Mary, op. cit., 1999, 544.

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